Versión: c3.24.1

Protección solar

Protección solar

La exposición solar sin las adecuadas precauciones puede ocasionar daños a la salud como ser quemaduras solares, golpe de calor, insolación. Los rayos ultravioletas (UV) A son los que causan un bronceado directo mientras que los UVB ocasionan las quemaduras solares y el bronceado indirecto.

Las quemaduras solares se deben a los rayos ultravioletas B estas pueden ser de diferentes grados:

Primer grado: Se caracteriza por un color rosado que aparece a lo largo del día de la exposición y desaparece 2 o 3 días después, sin descamación y sin producir bronceado

Segundo grado: Es una irritación de color rojo vivo, ligeramente dolorosa, aparece entre 2- 12 horas y desaparece aproximadamente a los tres días con una ligera descamación y pigmentación transitoria.

Tercer grado: Es un eritema ciánico, edematoso y doloroso que aparece al cabo de 2 – 6 horas de la exposición. Evoluciona hacia una descamación exfoliante y una pigmentación duradera.

Cuarto grado: Equivale a una quemadura superficial de segundo grado: puede ser más grave y acompañarse de trastornos del estado general (fiebre alta, embotamiento, cefalea, vértigo, nauseas). Evoluciona con una intensa descamación, sin pigmentación residual.

El tratamiento de las quemaduras solares es habitualmente el mismo que de una quemadura seca superficial.

El golpe de calor se debe a una pérdida de agua y electrolitos corporales. Se caracteriza por cefaleas, deslumbramientos, somnolencia, zumbidos en los oídos, náuseas y sensación de malestar intenso con calambres musculares y respiración rápida y superficial. Se debe procurar trasladar a la persona a un lugar fresco y reponer agua y sal.

 La insolación es un aumento de la temperatura corporal debido a una temperatura exterior muy elevada. Puede ser por efecto directo del sol sobre el cráneo o la nuca. Se manifiesta con cefaleas, agitación, aumento de temperatura 40 ºc o más. En estas situaciones se debe trasladar al sujeto a un lugar fresco, bajar la temperatura corporal y solicitar asistencia médica.

Para protegernos de la exposición al sol existen diferentes fotoprotectores entre ellos las pantallas y los filtros solares.

Las pantallas actúan como una barrera física, oponiéndose a la penetración de los rayos UV e impidiendo el bronceado. Cuando se usa el término filtro total es debido a que filtra tanto los rayos UVA como los UVB.

Los filtros solares absorben en forma selectiva los rayos UVA y UVB. Impiden además el envejecimiento de la piel. Se debe saber que cuanto mayor es el índice del producto mayor podrá ser el tiempo de exposición.

Consejos para la protección solar:

  • Seleccioná el producto acorde a tu tipo de piel y la modalidad de exposición.
  • Recordar que el tiempo de exposición se relaciona con el índice del producto o factor de protección.
  • La exposición debe ser progresiva y en los horarios saludables donde la exposición a rayos UV sea menor.
  • Aplicar el producto un tiempo antes a la exposición y repetí la aplicación del producto cada 2 o 3 horas, y si este no es resistente al agua luego de exponerse a la misma.
  • Si tenés piel sensible consultá a tu médico y evitá el uso de filtros que no sean dermatológicamente testeados.

Fuente:

Manuales de Farmacia ,Consejos de Farmacia JP Belon