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Conoce mas sobre el Glaucoma

La detección y posterior tratamiento temprano de algunas formas de glaucoma ayudan a detener el proceso de pérdida irreversible de la visión.

El Glaucoma es un trastorno ocular que provoca daño en el nervio óptico. Puede conducir a la pérdida de la visión periférica y en última instancia a la ceguera.

El deterioro del nervio óptico por lo general se produce en presencia de presión ocular elevada pero puede ocurrir también cuando la presión en el ojo es normal.

En condiciones normales hay un equilibrio entre la cantidad de líquido producida y la cantidad que sale del ojo. Si este equilibrio no se mantiene se empieza a acumular presión en el globo ocular.

Hay varios tipos de glaucoma: de ángulo abierto, de ángulo cerrado crónico o agudo, de presión baja o normal, congénito y secundario: traumático, neovascular. Asesórese con el profesional si así lo necesita.

Ciertos factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad: genética, edad, etnicidad, corneas delgadas, anatomía anormal del nervio óptico y presión intraocular mayor a 21 mmHg, miopía, diabetes, lesiones, cirugías en los ojos.

Para diagnosticar el glaucoma el médico realizará exámenes de la vista. Hay diferentes tipos de tratamientos en función al tipo de glaucoma que sea.

Si presentan los siguientes síntomas concurra la oftalmólogo a la brevedad: dolor severo en el ojo o en la frente, enrojecimiento del ojo, disminución de la visión o visión borrosa, visión de arco iris o halos de luz, dolor de cabeza, nausea y vómito.

Fuente: Bright Focus.